Democracia: miradas al sistema que nos rige desde hace 33 años

Abecor

Tras las observaciones del Defensor del Pueblo y de analistas, el Ejecutivo habla de diferenciar entre "democracia plurinacional" y la "democracia neoliberal".

Cuando la democracia cumplía 30 años, en octubre de 2012, le preguntaron al expresidente, el general Guido Vildozo, cómo la vislumbraba: "Ahora, la democracia es mucho más amplia. Ya no es la democracia representativa que yo conocí", respondió quien fuera el mandatario de la "transición democrática".

Tres años después de aquella declaración, durante 2015 y principios de esta gestión, coincidieron en incidir en la agenda nacional un informe y declaraciones (entre ellas del Defensor y analistas) que hablan de un menoscabo de la calidad de la democracia.

No obstante, desde el oficialismo se desestiman aquellas versiones e incluso se esbozó una explicación sobre la "democracia plurinacional", la cual estaría rigiendo en Bolivia, según el masismo, desde que el partido de Gobierno ganó las elecciones de diciembre de 2005.

Los puntos de crítica

Una de las conclusiones del estudio Calidad de la democracia en Bolivia 2014, publicado por la Asociación Boliviana de Ciencia Política, y dado a conocer en octubre de 2015, es que de todos los indicadores con los que se mide la democracia, el del "Estado de Derecho" es el que presenta mayor debilidad.

"La dimensión ‘Estado de Derecho’ continúa en situación crítica. La bajísima nota promedio (2,73 sobre 10) tiene su origen en varios problemas. El principal está asociado a la administración de justicia en Bolivia", establece el estudio.

Desde fines de 2015 y principios de este año el defensor del Pueblo, Rolando Villena, es la autoridad que ha venido alertando sobre un deterioro del sistema. La advertencia más reciente es la del 3 de enero, cuando se refirió a un debilitamiento progresivo de la calidad de la democracia y de las instituciones fundamentales del Estado, debido -sostuvo- a la injerencia del Gobierno.

"(Hay) un mayor debilitamiento de instituciones estatales fundamentales, debido al desmedido afán de control de parte del Órgano Ejecutivo y a un sistemático crecimiento de la corrupción que ha permeado a una parte de la institucionalidad de manera incontrolable", expresó entonces Villena a través de un comunicado, el cual fue incluso noticia internacional

Una nota de EFE, colgada en el portal de la agencia de noticias española, decía lo siguiente: "El defensor del Pueblo boliviano, Rolando Villena, alertó de ‘un debilitamiento progresivo y sistemático de la democracia’ a causa de la debilidad de la justicia, el control político de organizaciones sociales y ONG y presiones de autoridades a medios de comunicación".

La respuesta

El Gobierno no tardó en responder a Villena. La ministra de Comunicación, Marianela Paco, sostuvo un día después de aquella información que el Defensor sigue el libreto de la derecha y dijo que la autoridad "últimamente no defiende a nadie".

Pero más allá de salir a replicar, el Ejecutivo expuso su concepción sobre la denominada "democracia
plurinacional" y la de su contraria, la que llamó "democracia neoliberal". El 13 de diciembre, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, concedió una entrevista al Programa El pueblo es noticia, en el que habló sobre este tema.

Entre los rasgos que Quintana detectó que tenía la "democracia neoliberal" están: el voto no elige al presidente, dado que si bien la gente vota, no elige; el cuoteo prevalece entre los partidos, los cuales apelan a esa práctica para elegir presidente y distribuirse cargos; prevalece la impunidad, un sistema de protección; el régimen goza de "intelectuales orgánicos" que defienden al sistema (se explican los rasgos en el cuadro adjunto).

La "democracia plurinacional" se diferencia de todos esos indicadores, según Quintana. "Ahora, estamos en una democracia real y participativa, en una democracia en la que los ciudadanos no solamente votan, eligen, son representados, representan y toman decisiones de Estado. Hoy día la Asamblea Legislativa Plurinacional, las asambleas departamentales, los concejos municipales se parecen a su pueblo. No hay excepción", expresó.

La libertad de expresión  

El analista político Jorge Dulón considera que un análisis al respecto debe tomar en cuenta tres factores: 1) la participación ciudadana, 2) las libertades (de expresión, de prensa, de acceso a la información y política); 3) y la institucionalidad.

Sobre lo primero, comenta, que es cierto que hay otros mecanismos para ejercer la democracia, como el referendo, herramientas que amplían la participación de la población; sobre lo segundo, considera que las libertades como el acceso a la información o las libertades de poder expresarse "han disminuido" o han sido "coartadas"; y sobre lo tercero, sostiene que hubo cuestionamientos respecto de la independencia de poderes, y cita el caso de los vocales del anterior Tribunal Supremo Electoral.

Del otro lado, Dulón detecta que el MAS apela a "un discurso de la hegemonía de esta línea política que ha cooptado los poderes del Estado y ha cooptado la democracia, que dice que está desarrollando adecuadamente una democracia comunitaria y que va hacia lo plurinacional. Es un discurso solamente legitimador", dice, el cual se asienta en el postulado de que se gobierna conforme mandan los sectores sociales.

Romano Paz, analista político, considera que más allá de las concepciones del Ejecutivo, la democracia tiene una serie de indicadores que sirven para evaluarla. Entre ellos están la situación de la justicia, el debido proceso, el pluralismo político y la libertad de expresión.

Los puntos en los que incide Paz son los últimos dos: "hay una cierta intolerancia a la crítica de parte del oficialismo, quienes tienen una visión diferente son descalificados, esto mina las bases fundamentales de la democracia".

...

La "democracia neoliberal", según el MAS

1 El voto: El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, expuso el pasado 13 de diciembre lo que denominó "la democracia plurinacional", la cual contrasta con la llamada "democracia neoliberal". El primer rasgo que explicó el ministro está en torno al "voto". Sostuvo que en una democracia neoliberal el elector vota, pero no elige. "El voto del ciudadano en realidad es un ‘voto fantasmal’, dado que no termina de cuajar en ninguna decisión ciudadana en la esfera pública", expresó. En 2005, -dijo- el 54% de la población votó contra el "sistema neoliberal" y sufragó para transformar Bolivia, algo que se repitió en las elecciones de 2009 y 2014.

2 El cuoteo: El segundo rasgo que identificó Quintana es el del "cuoteo". Mencionó que para que existiera un gobierno, un presidente, en ese sistema los viejos partidos debían acudir al "cuoteo", elemento que -sostuvo la autoridad- tenía la función de articular a los que aparentan ser diferentes debido a que no alcanzaban los votos suficientes. Entonces, prosiguió el Ministro, llegaban a un "pacto de la gobernabilidad", lo que generaba, según dijo, que los partidos se dividieran los ministerios, viceministerios y embajadas. "Es un pacto precario que termina en el cuoteo y el cuoteo termina liquidando la decisión de los ciudadanos. Entonces, eso ha ocurrido entre el 85 y el año 2005", refirió.

3 La "doble moral": La tercera característica que explicó Quintana es la de la "doble moral". Afirmó que tiene que ver con que durante los "gobiernos neoliberales" había una "aparente diferencia" entre los políticos y los empresarios. "Los políticos unos días se disfrazaban de políticos, pero actuaban como empresarios dentro del Estado y entonces llegaban con la voracidad de empresarios inescrupulosos; en calidad de empresarios, disfrazados de políticos saqueaban a escala empresarial los bienes públicos". Quintana expresó que durante ese régimen los empresarios al otro día se convertían en políticos o los políticos en empresarios. Entre los ejemplos que citó está el caso emblemático de Gonzalo Sánchez de Lozada.

4 Régimen de impunidad: Otro rasgo que sostiene Quintana corresponde a la democracia neoliberal que es el "régimen de impunidad". El Ministro expuso que para que el "sistema de saqueo" (gastos reservados, negocios ilícitos, venta a precio de gallina muerta de las empresas y negocios con las transnacionales) subsista se requería de ese "régimen de impunidad", que estaba reforzado por la inmunidad parlamentaria, dado que -agregó- cuando se encontraba a algún "ministro ladrón", corrupto, inmediatamente se "lo trasladaba" para que sea diputado y senador, o se lo enviaba como embajador, para que goce el fuero parlamentario; pero si robaba en una embajada se "lo trasladaba" al Legislativo.

5 Los intelectuales orgánicos: Quintana sostiene que el quinto pilar del sistema son los intelectuales orgánicos del neoliberalismo. Según el Ministro, son quienes eran de izquierda y en los 80 se "reconvirtieron" al régimen neoliberal y "se convirtieron en apóstoles de neoliberalismo" porque eran consultores pagados por la cooperación internacional o por Usaid o por la embajada. Estos intelectuales, dice, cuando llegó la democracia "fueron los grandes teóricos de la gobernabilidad de la democracia y entonces te hablaban maravillas de la gobernabilidad democrática, lo que quiere decir que avalaban el sistema mafioso de los partidos políticos, y hoy día son los principales críticos en los medios de comunicación".

6 Renuncia a la soberanía: Otro de los rasgos del sistema que Quintana afirma caracterizó al régimen político anterior era "la renuncia absoluta a la soberanía del Estado". El Ministro dijo que los partidos políticos abdicaron del ejercicio más elemental de un Estado que es la soberanía, "porque, claro, el proyecto era la privatización y si el proyecto era la privatización, para qué hablar de soberanía". Por ello, dice Quintana, sus voces "estaban embargadas al servicio del imperio norteamericano". La autoridad agrega que los partidos políticos, los presidentes, las cámaras de Diputados y Senadores le debían obediencia a la Embajada de Estados Unidos.

...

GLORIA ARDAYA:

"La democracia se construye y deconstruye"

Ardaya  junto al expresidente Hernán Siles.
Foto: Ardaya.
Tradicionalmente la izquierda clásica latinoamericana ha desconfiado de la idea de implantar un sistema democrático en la región, del Estado de Derecho y, fundamentalmente, de la consolidación de las instituciones a las que consideran aliadas del capitalismo y "extrañas" a las ideas de igualdad.

En la transición a la democracia en los 70, la lectura del contexto reducía a la contradicción entre "socialismo vs. fascismo" y en la década de los 80 "neoliberalismo vs. socialismo". Otro sector de la sociedad leía a la coyuntura como la contradicción entre "democracia vs. dictadura".

Esta tensión ha permanecido a lo largo del actual proceso democrático boliviano. Los primeros asumen a la democracia como un medio de manera instrumental para otros fines, no explicitados, reivindican a la democracia directa, sin mayores especificaciones, mientras que los segundos, a la democracia como un fin y un medio a otras formas de representación, tanto como al Estado de Derecho, ya que consideran que el fin no justifica los medios. Por razones de espacio, no mencionamos otras diferenciaciones.

En Bolivia, los actores de la transición fueron los partidos políticos, el movimiento popular organizado alrededor de la Central Obrera Boliviana, un sector de las Fuerzas Armadas y los movimientos territoriales alrededor de los comités cívicos, los que actuaron de manera autónoma y nunca fueron cooptados por prebendas.

Los guiaba el interés nacional general. En ese momento, las bases sociales de la democracia expresaban niveles de organicidad y "formalidad" en un país tradicionalmente ajeno a la institucionalidad.

Para cualquier análisis, cabe señalar que la democracia no tiene un sentido unívoco y la experiencia de 34 años de vigencia ininterrumpida de vida democrática así lo demuestran.

La democracia se construye y deconstruye permanentemente. No permanece estática. Han cambiado las bases sociales de la democracia, aunque reclamo algunas características permanentes como la vigencia de la política, el pluralismo, el disenso, el consenso y la necesidad de procesar pacíficamente los conflictos inherentes a cualquier sociedad.

Pero sobre todo la democracia es el espacio para la inclusión de todos y todas, para la confrontación de ideas, de proyectos y de diseño del destino hacia donde nos dirigimos como nación. La democracia en todos los espacios de la vida, incluida la vida privada.

No cabe dudas de que los desafíos actuales de la democracia en el país están relacionados con la necesidad de implantar economías más productivas y competitivas que superen el extractivismo y promuevan la redistribución del ingreso; la superación de la desigualdad social, política y económica, y el fortalecimiento de las instituciones, entre otros temas de la agenda que permitan la superación de la pobreza y la consolidación de los respectivos sistemas políticos y democráticos.

(*) Fragmento del artículo La democracia en el socialismo del siglo XXI. Las "franquicias" políticas en la democracia delegativa de la socióloga Gloria Ardaya.

Bienvenido 2016: los emprendedores y las claves del éxito



Una selfie junto a los emprendedores que dejaron huella el 2015. Foto: Víctor Gutiérrez / Página Siete

¿La meta? Producir la foto de bienvenida del 2016. ¿La cita? A las 10.30 del 30 de diciembre de 2015. ¿Los invitados? Los emprendedores que alcanzaron logros durante el año que terminó las semana pasada.

Bajo esos parámetros me tocó formar parte del equipo que produjo la foto de portada que Página Siete publicó 1 de enero de 2016. El grupo de trabajo estuvo conformado por Juan Carlos Salazar, director del medio; Anahí Cazas, editora de Cultura y encargada de la producción; Víctor Gutiérrez, el fotógrafo y quien dirigió la sesión; y mi persona, quien estuvo a cargo de las entrevistas y la redacción de la nota que tituló: “Los emprendedores que destacaron en 2015 dan la bienvenida al 2016”.

La locación fue el mirador que está en el museo Pipiripi, el cual deja ver una vista impresionante de la ciudad y que permitió, además, un fondo espectacular para tomar las imágenes.
Portada de Página Siete del 1 de enero.

De todo, me gustaría mencionar algunos detalles aleccionadores:

1) Esmeralda Quispe y Erika Mamani, las niñas de Ancoraimes que desarrollaron un brazo hidráulico, llegaron desde su localidad y fueron quizá con las que más se tomaron fotos los invitados. Cuando le pregunté a Esmeralda qué fue lo más bonito que había aprendido el año que culminaba, respondió lo siguiente: “En este año me he esforzado en el colegio, he aprendido inglés, eso es lo que más me gusta”. (Ojo: esmero y aprender inglés).

2) De todas las respuestas sobre el mejor aprendizaje, destacaría también la del atleta sobresaliente Marco Rodríguez Pardo y la de la desarrolladora Pamela Figueroa, quien formó parte del equipo que desarrolló un proyecto que compitió en un certamen de la NASA. Ambos representan a dos ámbitos en los que la competencia es a rabiar. “A nunca rendirse”, respondió Marco. “He encontrado mi pasión, que es el desarrollo de videojuegos”, replicó Pamela. (Ojo: Encontrar aquello que te apasiona y no capitular).

3) Los deseos para el 2016 de Stefani Coronado Genio, quien ganó una medalla de oro en el Campeonato Panamericano de Atletismo me parece que entrañan otra clave del emprendedor: “Deseo mucha paz, alegría, pero sobre todo que cada uno cumpla sus sueños y metas trazadas, y que sean perseverantes”, mencionó. (Ojo: tener metas y ser persistente).

En resumen las claves que dieron los entrevistados mencionados para ser un buen emprendedor y no morir en el intento son: soñar, trazarse una meta y ser persistentes. Además, claro, tener pasión y, sobre todo, no rendirse nunca.

Víctor Gutiérrez dirige la sesión de fotos.

La lista de invitados fue la siguiente:

- Andrea Cornejo, concejala municipal. Este año fue alcaldesa interina e impulsó proyectos en beneficio de las personas en situación de discapacidad.

- Stefany Coronado, atleta que ganó una medalla de oro en el Campeonato Panamericano de Atletismo.

- Pamela Figueroa, desarrolladora de videojuegos y quien formó parte del equipo que desarrolló Chronos, un proyecto que compitió en un certamen de la NASA.

- Esmeralda Quispe y Erika Mamani, las niñas de Ancoraimes, quienes en desarrollaron un brazo hidráulico y fueron destacadas por Facebook.org.

- Lucinda Mamani Choque, maestra que se ubicó entre los 50 finalistas del Global Teacher Prize 2015, un concurso en el que participaron más de 5.000 profesores de 127 países.

- Rodrigo Urquiola, escritor que obtuvo el segundo lugar del Concurso de Cuentos y Poesías Prêmio Catarâtas y logró una mención en el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar.

- Franz Luna Calle, suboficial segundo y quien es el ángel de la guarda del niño Rilver Aramayo, que lucha contra el cáncer y recibió el grado de subteniente de la Policía.

- Marco Antonio Rodríguez Pardo, uno de los mejores marchistas del país y quien participó en el Mundial de Atletismo, que se realizó el 2015 en Beijing, China.

- Martha Marín Ibáñez, quien considerada la mejor entrenadora de atletismo del país. 

----
Video del "detrás de los bastidores" de la sesión fotográfica: 



Retrospectiva y perspectiva: El crédito chino de Evo y las “lecciones” de Banzer

Abecor


En el Ejecutivo sostienen que el crédito de más de 7.000 millones de dólares es el más importante al que va a acceder Bolivia. Expertos en economía analizan aquello y recomiendan poner énfasis en las negociaciones para lograr las mejores condiciones para obtener esos recursos.

"Éste es el crédito más importante al que va a acceder Bolivia en su historia". Con estas palabras el vicepresidente Álvaro García Linera, el 19 de octubre, calificó al préstamo al que accederá Bolivia de China.

Entonces, el segundo mandatario explicó los pormenores del empréstito y los proyectos a los cuales se destinados los recursos: 11 proyectos de integración vial, ferroviaria, además de proyectos hidroeléctricos.

Se trata de más de 7.000 millones de dólares, monto con el cual el estado asiático se convertirá en el principal acreedor del país. Este crédito, dijo García Linera, "satisface un conjunto de necesidades históricas de integración carretera y ferroviaria para nuestro país".

Dada la trascendencia del financiamiento, los analistas consultados sostienen que la deuda no es mala por sí misma, y que más bien se debe poner énfasis en las negociaciones para lograr la mejores condiciones para acceder a esos recursos.

"Uno puede endeudarse, lo que no es malo. En el caso de créditos que son ‘atados’ (vinculado a empresas chinas que ejecutan los proyectos con ese financiamiento), debe velarse por que las ataduras no te exija precios por encima de que lo son los del mercado", explica el analista en economía Alberto Bonadona. "Entonces, se debe tener mucho cuidado con lo que se compra en términos de tecnología, en términos de precios y plazos que se nos puedan dar aparte de los intereses", agrega.

Una referencia emblemática sobre la deuda está en el primer gobierno de Hugo Banzer Suárez (1971-1978), periodo en el que el país accedió a créditos internacionales después de la postguerra pero que al final perjudicaron la economía del país.

Un mensaje de Banzer

"La estabilidad política y la paz social, que resultan del consenso colectivo que existe en torno al Gobierno en circunstancias en que el mundo entero está siendo conmovido por tensiones sociales y por enfrentamientos violentos, han convertido a Bolivia en uno de los centros más confiables del continente".

Las palabras corresponden a Banzer y son parte del discurso que brindó del 7 de junio de 1976, cuando presentó el Plan Quinquenal de Desarrollo. Con este programa se buscaba, entre otros objetivos, aumentar la riqueza, industrializar al país, y lograr una tasa más elevada de crecimiento.

No obstante, los resultados mostraron que en el periodo contemplado por ese plan la economía declinó. El economista Flavio Machicado Saravia, en su libro Historia Económica de la República de Bolivia (1952-2009), establece que "a partir de 1976 (año del plan) la economía en su conjunto empezó a declinar de un 6,4% a un 3,1% en 1978".

La deuda, herencia más dura

"El problema de la deuda externa se desencadenó a partir de 1976 (año que se puso en marcha el plan quinquenal)", sostiene Machicado, quien agrega que entre otros factores el problema se debió al considerable aumento de los montos contratados y desembolsados.

"El hecho de que la tasa de interés del dinero en el mercado internacional sea negativa no fue la única razón por la cual se ‘tomaron’ los préstamos; existía además en la mente del Gobierno la idea de que Bolivia contaba con recursos abundantes de gas y petróleo. Esta idea motivó que las crecientes expectativas justifiquen cualquier préstamo, por muy oneroso que sea", explica el economista.

Entre los factores que coincideron a la hora de referirse a este periodo están 1) que entonces se registraba una coyuntura internacional propicia, con los buenos precios de las materias primas; y 2) la estabilidad política que tenía Bolivia, aunque de la mano del régimen militar de Banzer.

"Hubo una gran bonanza, pero después de la bonanza vino la hiperinflación. Con la gran diferencia que entonces no se habían logrado acumular las reservas que ahora se tienen. Esa es al gran diferencia", explica Bonadona.

Entonces, también se vivió una oportunidad relevante para el desarrollo del país, dado que en el periodo 1972-1978 el país accedía al financiamiento externo de forma plena; y con ello se abrió una excepcional oportunidad para acelerar el crecimiento y lograr un mayor desarrollo sostenido, dice el estudio de la CEPAL Los bancos trasnacionales, el Estado y el endeudamiento externo en Bolivia.

Machicado al respecto comenta lo siguiente: "se presentó como nunca -como ahora se ha vuelto a presentar- una coyuntura favorable, por los famosos petrodólares como consecuencia de la oleada de lancionalizaciones que hubieron en el mundo áreabe -incluyendo la boliviana, con la Gulf-. Entonces, ese factor generó una crisis del petróleo que hizo estallar los precios, y eso dio abundancia de recursos".

No obstante, los resultados fueron los siguientes, según Historia Económica de la República de Bolivia: la deuda externa desembolsada a 1979 subió a 1.762 millones de dólares, prácticamente se duplicó la deuda total que tenía el país en 1975. Otro dato del mismo texto: la deuda contratada o convenida llegó a 3.100 millones de dólares en 1978, que representaba cuatro veces más el monto total que había alcanzado en 1971.

La UDP del Siles

Es conocida la etapa que gobernó la UDP a la cabeza de Hernán Siles Zuazo, después de varios gobiernos dictatoriarles y cortos interregnos democráticos y la crisis económica que tuvo que lidiar; pero ¿Cuánto tuvo que ver la deuda de Banzer con la situación económica que tuvo que afrontar el gobierno de Siles?

Machicado, quien fue ministro de Hacienda entonces, responde: "Primero, la deuda de Banzer, que no costaba nada cuando se suscribió, terminó costando 24% al año. Segundo, lo más grave es que esa deuda al no ser pagada se planteó un problema de embargo del patrimonio de los bolivianos, especialmente del Estado".

El economista pone como ejemplo que debido a esa situación, entonces, cualquier aeronave de nuestra línea bandera podía haber sido "capturada en cualquier aeropuerto internacional con cargo a la deuda externa". "La crisis de la UDP es el tema de Banzer. Es la insolvencia que generó el crédito de Banzer que no pudimos pagar... luego vino García Meza y compañía, que se rifaron también la economía nacional", expresa.

Las lecciones

Entre las lecciones que resultaron del proceso de endeudamiento de Banzer están: negociar bien las condiciones de crédito y no caer en la corrupción. Sobre la primera, Bonadona explica que "la corrupción en el periodo de Banzer fue terrible porque no sólo se compraban con sobreprecio", sino que se aprovechaba las subvenciones, como las del cemento, para ganar recursos de forma ilícita.

Sobre el segundo tema, el estudio indicado de la CEPAL, publicado en los 80, dice lo siguiente: "Al parecer el Gobierno (se refiere al de Banzer )no medía en su justa dimensión los riesgos reales inherentes al endeudamiento en un mercado internacional de capitales". Luego se agrega que "la mejor manera de mantener buenas relaciones con la banca es exigir, en la negociación, las mejores condiciones posibles de crédito. En último término, lo que interesa a los bancos es la solvencia del prestatario".

::::::::::::::::::::::::::::::::::

Banzer, la deuda externa y las consecuencias


El libro Historia Económica de la República de Bolivia (1952-2009), de Flavio Machicado, describe que la política económica del gobierno de Hugo Banzer comenzó con un reordenamiento de la administración pública que se había alborotado por la tensión social sufrida en el pasado. También da cuenta de que en ese periodo hubo apertura a la inversión, para lo cual el Poder Ejecutivo efectuó misiones de promoción al exterior.

Durante el periodo de gobierno de Banzer se presentó el Plan Quinquenal en 1976. Entre sus objetivos estaban privilegiar a los sectores productivos y por consecuencia a los sectores sociales.

"En los hechos ocurrió todo lo contrario. La agricultura, la minería decreció, los hidrocarburos, salvo el sector de construcción creció, el sector industrial se mantuvo constante y dinámico", dice el texto.

El estudio establece que el problema de la deuda externa se desencadenó a partir de 1976 (año de plan), por el considerable aumento de los montos contratados y desembolsados y un evidente cambio de naturaleza de los mismos.

"El hecho de que la tasa de interés del dinero en el mercado internacional sea negativa no fue la única razón por la cual se ‘tomaron’ los préstamos; existía además en la mente del Gobierno la idea de que Bolivia contaba con recursos abundantes de gas y petróleo", dice el autor.

Una descripción del estudio dice que "entre los años 1972 y 1977 hubo un crecimiento económico en el marco de una significativa apertura externa y de un endeudamiento externo fácil con irreversibles consecuencias para la futura economía nacional".

---------

Evo, el crédito histórico y los megaproyectos


Con la consolidación del crédito que anunció el Ejecutivo de 7.400 millones de dólares de China, ese Estado asiático se convertirá en el principal acreedor de Bolivia.

Hasta agosto, la deuda con ese país suma 515,8 millones de dólares. Pero con el anunciado préstamo, ésta ascenderá a 7.915 millones de dólares.

Con el financiamiento chino se impulsarán 11 proyectos de integración vial, ferroviaria y proyectos hidroeléctricos, según el Ejecutivo.

Los recursos, según el Gobierno, servirán para la construcción de la carretera Charazani-Apolo-Tumupasa-Ixiamas-Chivé-Porvenir; la carretera Trinidad-San Ramón-La Moroña-Guayaramerín; y la carretera Santa Rosa de la Roca-Puerto Villazón-Remanzos, entre otros proyectos.

"Se están financiando las tres grandes carreteras que van a cumplir un sueño y una obligación boliviana desde su fundación que es integrar la Amazonia, con los valles y el altiplano; esto nos va a garantizar que el país no se tenga que preocupar en lo vial los siguientes 30 años. Con estos tres proyectos acabamos de integrar, de forma definitiva, a nuestra querida patria", dijo el 19 de octubre el vicepresidente Álvaro García Linera.

La segunda autoridad del país informó que se iniciaron los trámites para acceder a un paquete de créditos que "no serán tramitados en bloque, sino que serán tramitados proyecto por proyecto".

"Este es el crédito más importante al que va a acceder Bolivia en su historia, pero éste satisface un conjunto de necesidades históricas de integración carretera y ferroviaria para nuestro país", sostuvo.

"Pachamaba o muerte", discurso y práctica en la defensa de la Madre Tierra

Abecor
"Bolivia posiciona su liderazgo en defensa de la Madre Tierra". Así tituló el periódico estatal Cambio una nota que difundió el martes, un día después de que culminara la Conferencia de Tiquipaya. Días antes, el presidente Evo Morales -al culminar su discurso en ese encuentro- pidió a los asistentes gritar "Pachamama o muerte".

Las dos frases muestran los ejes discursivos que el Gobierno ha pregonado desde que el presidente Evo Morales asumió el poder en 2006. Sin embargo, los analistas consideran que el problema no está en el discurso, sino en la práctica interna de aquellos postulados.

"El Gobierno tiene un discurso de respeto, de defensa a los derechos de la Madre Tierra. Lo ha venido sosteniendo a lo largo de los últimos años. El problema no es el discurso, el problema es la práctica al interior de Bolivia", afirma Pablo Solón, exembajador de Bolivia ante NNUU.

Mientras que Juan Carlos Alarcón, director del CIPCA Cochabamba, afirma que se detecta en el Gobierno una "consecuencia discursiva de sus planteamientos" en la materia. No obstante, agrega que dentro del país "esta predicación del Gobierno parece que no está acompañada con el ejemplo".

El encuentro reciente -que se denominó Conferencia Mundial de los Pueblos Sobre Cambio Climático y Defensa de la Vida- es el segundo de su tipo que impulsa el Ejecutivo.

El primero fue organizada el 2010 y entre los logros que se le atribuyen a la agenda que resultó de aquella actividad está la declaración de la Naciones Unidas del 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra.

Dos cosas están en el contexto de la agenda y la conferencia Tiquipaya II, que culminó el lunes pasado: 1) La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Conocida como COP21), que se realizará en París entre el 30 de noviembre y el 15 de diciembre, será el escenario en el cual Morales presentará las conclusiones del encuentro reciente de Cochabamba; y 2) La reciente importancia que recobró el tema ambiental a raíz de la encíclica del papa Francisco, Laudato Si, que pone su atención en el cuidado y defensa de la "nuestra casa común" (Madre Tierra).


COP 21 y otras poturas
Pablo Solón sostiene que el Gobierno llamó a la conferencia con el fin de establecer una plataforma rumbo a la COP21 de París y destaca propuestas como la del Tribunal Internacional de Justicia Climática o el rechazo a los mercados de carbono, entre otras conclusiones.

Sin embargo, sostiene que a diferencia de hace cinco años las reuniones COP ya no despiertan la misma esperanza de antes. "La gente lo que quiere es acción, hechos", afirma, antes de recordar que en agosto más de 1.000 activistas tomaron por un día una mina de carbón en Europa para hacer notar su lucha contra la contaminación y pedir una reducción en el uso de combustibles fósiles.

La diputada de oposición Maida Paz, secretaria del Comité del Medio Ambiente, Cambio Climático y Áreas Protegidas de la Cámara Baja, afirma que "el Gobierno organiza estos eventos como la conferencia de los pueblos de Tiquipaya, pero internamente daña parques y bosques. Entonces, no hay una defensa real de la Madre Tierra dentro del país".

El diputado oficialista Gonzalo Aguilar, vocal de esa instancia legislativa, sostiene que el tema medioambiental es relativamente nuevo en el país, a diferencia de otros países, donde se lo discute desde los años 70.


La propuesta de  referendo mundial.
En Bolivia, afirma el legislador, hay "algunas actividades", grandes y pequeñas, que no están cumpliendo con el 100% de mitigación de sus emanaciones hacia el medio ambiente, generando un impacto negativo.

"Lo que nuestro Presidente está planteando es vivir en armonía con la Madre Tierra", asegura Aguilar, antes de agregar que se aprobó normativa en ese sentido, como la Ley de la Madre Tierra. Agrega que se hace esfuerzos desde el Estado "para que un día no muy lejano -tiene que ser cercano, hay que invertir recursos en cuanto a formar profesionales, sensibilizar la sociedad- no vayamos a contaminar el medio ambiente".


Un quiebre llamado TIPNIS
Entre 2010 y 2015, hay un hecho que marcó el quiebre entre el discurso y la prática del Ejecutivo, según los consultados. Y éste fue la construcción de la carretera del TIPNIS y la consiguiente marcha de indígenas de tierras bajas que lograron impedir que ello se concrete. Ocurrió en 2011.

"Muy poco, antes hubo el problema de los transgénicos, pero a partir del TIPNIS este proceso se ha ido cada vez más divorciando entre el discurso y la práctica", afirma Solón.

A ello hay que añadir los proyectos que vinieron después: hidroeléctricas y hasta la exploración petrolera en áreas protegidas, iniciativas que según los entrevistados van en contra de la directriz de la defensa de la Madre Tierra, toda vez que no hay una apuesta de lleno a energías alternativas, como la solar o la eólica.

Alarcón expresa lo siguiente al respecto: "Nuestra economía sigue siendo la extracción de los recursos primarios, que tiene sus efectos sobre todo en el tema del cambio climático".


Postulados internacionales

La primera intervención internacional de la postura del Gobierno sobre la defensa de la Madre Tierra data del 19 de septiembre de 2006, siete meses después de que Evo asumió su primer mandato.

"Siento que es importante, que todos los países, las fuerzas sociales, los organismos internacionales empecemos a debatir de verdad para salvar al planeta Tierra, para salvar a la humanidad", dijo el presidente Morales en la Asamblea General de la ONU.

De ahí en más, el Mandatario dio varias propuestas sobre el cuidado del planeta. Entre ellas están: la propuesta de emitir una Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra, de abril de 2009; y el referéndum mundial sobre cambio climático, en diciembre de ese mismo año. Los dos temas están presentes en la Declaración de Tiquipaya de este mes.


¿Guardabosques? No
El día que el presidente Morales brindó su discurso en la conferencia reciente de Tiquipaya afirmó que los países del sur no serán "guardabosques" de otros Estados ni del sistema capitalista. A lo que se sumó la declaración del canciller, David Choquehuanca, de que las áreas protegidas son un invento de los gringos.

El Jefe de Estado, en la intervención referida, llamó a construir un movimiento mundial de movimientos sociales para recuperar la relación vida y Madre Tierra; pidió a los movimientos sociales del mundo prepararse para acabar con el "modelo fallido" que es el capitalismo, con el fin de cambiarlo; y sugirió la creación del Tribunal de Justicia Climática para castigar a los Estados que no cumplan con sus obligaciones en la materia.

Sin embargo, Alarcón y Solón coinciden en que el discurso del Gobierno tendría más incidencia si estuviera acompañado de la puesta en práctica interna.

"Bolivia tiene que predicar con el ejemplo, que ahí está la fortaleza de la propuesta, que cuando se habla cosas como Pachamama o muerte, no se puede al mismo decir no vamos a ser guardabosque de los países del norte. No. Aquí se trata de ser guardabosques de la Pachamama, dado que los bosques son pulmones de la Madre Tierra", concluye Solón.

Evo rompe récord en el poder, sin sucesor en el MAS



Abecor
El domingo, la televisora estatal transmitió una entrevista al presidente Evo Morales desde Orinoca, su pueblo natal, en la que el político contó algunos detalles de su niñez. El miércoles, el diario estatal Cambio informó cómo el Jefe de Estado manejó un bus que entregó a los ancianos de un asilo en Cochabamba.   
Las estampas muestran dos facetas del Mandatario: por un lado, la de los orígenes humildes de un líder que pasteó llamas en el altiplano, desde muy pequeño; y por el otro, la del Jefe de Estado en una de sus tantas actividades: entregando obras y equipos. Pero, claro, entre ambos extremos hay una serie de dimensiones del político, las cuales van desde el dirigente cocalero hasta el diputado que fue alguna vez.  
Pero quizá de todas,  la que más recordará la gente en el futuro será la del Presidente, no sólo por las acciones que despliega siendo gobernante, sino por el tiempo que está en el poder. El próximo 17 de octubre, Morales batirá el récord del mariscal Andrés de Santa Cruz, quien estuvo en la Presidencia nueve años, ocho meses y 24 días, según registra el libro Presidentes de Bolivia, del exmandatario Carlos D. Mesa.
"Las circunstancias políticas dieron este resultado frente a la situación que se confrontó el año 2003, cuando hubo ya un gran descontento con la política oficial del gobernante y con el desastre que sucedió en El Alto. O sea, el repudio con el régimen de Sánchez de Lozada y esto ha causado una hecatombe política con los partidos, y el predominio de una sola fuerza que es el que está apoyando el presidente Morales”, afirma el historiador Mariano Baptista.
El analista político Jorge Dulón sostiene que el presidente Morales  es el reflejo de "una coyuntura política particular”, dado que "representa a la mayoría de los bolivianos en términos de sectores que históricamente han sido marginados”.
Pero además de aquello, Dulón anota que Morales y el Gobierno cuenta con un "capital político importante”, el cual el caudillo masista y su equipo  han sabido mantener y acrecentar. Tal situación, agrega el especialista, estuvo acompañada de una coyuntura económica favorable, cuya punta de lanza es "la nacionalización y el precio de las materias primas a escala internacional”.
"Esta variable económica que la relacionó con la ‘suerte’ del Presidente y del Gobierno también ha favorecido a esa continutidad histórica, por ahora”, asegura Dulón.  
De su presidencia, Morales será recordado por muchas acciones y medidas. Entre ellas, por ser el Mandatario que ganó elecciones con más del 50%, por la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado, por ser el mandatario que demandó a Chile ante La Haya, y por ser uno de los exponentes del llamado "giro a la izquierda” que dio la región desde principios de la primera década del nuevo milenio.  
Pero, el cumplimiento de este récord coincide con el objetivo del masismo de reformar la nueva Constitución para habilitar al presidente Morales, con el fin de que éste pueda candidatear y  ser reelecto en los próximos comicios de 2019.
En el oficialismo se celebra esta marca  y se afirma que la continuidad de Morales en el poder  posibilita la estabilidad y la planificación a futuro, con metas como las de la agenda del Bicentenario.  
"Después de Andrés de Santa Cruz es un récord que está batiendo el Presidente. Esa continuidad permite al país tener estabilidad económica, política y social. Y es por eso que incluso se está planteando que se pueda quedar un periodo más para que pueda cumplir el objetivo que tenemos como Gobierno: llegar a la agenda 2025”, afirma el diputado oficialista Elmar Callejas.   
En la oposición, si bien reconocen el logro de estar casi 10 años en el poder, discrepan con el argumento oficialista de la continuidad.  La diputada Fernanda San Martín afirma que "es destacable que el presidente Evo Morales haya estado tanto tiempo el poder electo por el pueblo. Sin embargo, el poder de un partido político de una persona no puede ser ilimitado”.
En ese marco, afirma que el intento de "prorrogar” el mandato de Morales "va en contra de todos los principios democráticos”.
Una interrogante que se debate en el último tiempo es el porqué el MAS  no generó  liderazgos políticos para lograr el relevo generacional.   Dulón explica que el Gobierno se caracteriza por los rasgos de ser "fuerte y centralista”, el cual, además,  se   benefició  de la cultura política que predomina en el país.   
"Nuestra sociedad boliviana tiene una cultura política que beneficia a la existencia de un caudillo, y eso lo ha sabido capitalizar muy bien el MAS”, explica el especialista, antes de añadir que ese fenómeno no es exclusivo del partido de Gobierno, sino que también se lo vio a lo largo de la historia del país.
En estas páginas sigue resonando la frase que pronunció el fallecido político y periodista Antonio Peredo, cuando Ideas lo entrevistó sobre el MAS y sus proyecciones partidarias, a mediados de 2010. En esa oportunidad, el  intelectual de izquierda afirmó sin ambages: "Yo estoy convencido de que sin Evo no existiría el MAS”.

Los mandatarios que más tiempo  estuvieron en la Presidencia de forma continua

Evo Morales  Ayma
Fue electo en diciembre de 2005, cuando logró el apoyo de más del 50%. En el referendo revocatorio de 2008 fue ratificado con más del 60%. Volvió a ganar la eleción de diciembre de 2009, y fue vencedor en la   de 2014.
El 7 de febrero de 2009 promulgó la nueva Constitución Política del Estado. En la actualidad, el Movimiento Al Socialismo  busca reformar ese documento para habilitar la candidatura de Morales con el fin de que pueda presentarse a las elecciones de 2019.
Andrés de Santa Cruz
Fue el sexto presidente de Bolivia. Estuvo en ese cargo desde el año 1829 hasta 1839. Se lo eligió como presidente provisional en 1829. En 1831 fue elegido presidente constitucional y logró ser  reelecto en 1835. Entre los logros que tuvo en su gestión se anota que ordenó la economía, fortaleció al ejército, dotó al país de  sus primeros códigos. También fue el gestor  de la Confederación Perú-Boliviana. Estuvo en el cargo nueve años, ocho meses y 24 días. (Fuente:  Presidentes de  Bolivia de Carlos D. Mesa).


Hugo Banzer Suárez
Hugo Banzer lideró un régimen dictatorial  entre el 21 de agosto de 1971 hasta el 21 de julio de 1979.  Llevó adelante un gobierno que limitó las libertades democráticas. Entre las acciones que llevó adelante, en ese marco, estuvo el cierre de  las universidades. Uno de sus logros en política exterior fue el Abrazo de Charaña, la negociación que más acercó a Bolivia a su objetivo histórico de retornar al mar. Banzer  estuvo en el poder seis años y 11 meses.  (Fuente: Presidentes de Bolivia de Carlos D. Mesa)

Manuel Isidoro Belzu
Ocupó el cargo de presidente desde el 6 de diciembre de 1848  al 15 de diciembre de 1855.  Según el libro Presidentes de Bolivia del exmandatario Carlos D. Mesa, lideró una política proteccionista; y durante ese periodo  la minería se recuperó tras la Independencia. En 1851, puso en vigencia la sexta constitución de Bolivia. Fue asesinado por Melgarejo  en las gradas de Palacio de Gobierno, tras  lograr el apoyo de la ciudadanía  para volver a la Presidencia. Estuvo en el cargo seis años, ocho meses y nueve días.

La emblemática historia del vino chileno Mar para Bolivia


Captura Página Siete

Esta historia culmina con un cónsul boliviano brindando junto a amigos chilenos con el vino Mar para Bolivia. ¿El lugar del encuentro? Un viñedo cerca de Santiago. Pero empieza con un altercado entre ese diplomático nacional y un Canciller de Chile por el tema de la reintegración marítima. 
El boliviano es el historiador Mariano Baptista Gumucio, quien cumplió en ese país funciones diplomáticas entre 1998 y 2000. Quien se desempeñaba como canciller entonces es José Miguel Insulza, quien luego fungió como secretario general de la Organización de Estados Americanos. Hoy ya no está es ese cargo.
Baptista recuerda que en una audiencia que tuvo con el entonces presidente de Chile  Eduardo Frei,  después de hablar de diversos asuntos, derivaron en el tema de la mediterraneidad. Pero la respuesta de Insulza, que estaba en el encuentro, no era la que esperaba el diplomático boliviano. 
"Insulza fue durísimo y me dijo que si los bolivianos aspiraban a un acceso soberano al Pacífico, tenían que esperar al juicio final”, recuerda el historiador.

Sin embargo, al salir Baptista pensó que debía hacer algo para cambiar esa línea de pensamiento. "A raíz del fracaso que tuve en la charla con Insulza dije ‘no me puedo ir de Chile sin que la opinión pública o sectores importantes de Chile conozcan que hay una corriente de opinión chilena en favor de Bolivia’; y entonces me puse a investigar”, comenta.
De ese trabajo  resultó Bolivia – Chile. La Agenda inconclusa, el primer libro boliviano que se publicó en ese país. El texto contiene opiniones de presidentes y personalidades de Chile en favor de un advenimiento con Bolivia en torno al tema marítimo.

Meta: opinión pública 
El objetivo que se había trazado Baptista -incidir en la opinión pública- no era nada sencillo, debido a la desinformación que prevalece en ese país sobre el tema marítimo.

"Noté -ya había estado como periodista antes- que nuestros cónsules preferían guardar un perfil bajo y no respondían, por ejemplo, cuando salía una nota diciendo que el Silala era un río internacional… Ellos dejaban pasar eso y la gente lo  aceptaba como una verdad. Yo le mandé, en ese caso, una nota a El Mercurio aclarando la figura”,  afirma.

A la luz de aquello, Baptista considera que en la tarea comunicativa en Chile hay por delante aún mucho trabajo por hacer, dado que en ese Estado "no se entiende por qué Bolivia sigue reclamando, habiendo perdido la guerra y habiéndola provocado, según dicen ellos, con el impuesto que puso Daza de diez centavos a la exportación de salitre”. Algo que, juzga, es necesario aclarar.

Los 100 soldados chilenos 
De las palabras de Baptista se deduce que un trabajo de incidencia hoy por hoy se debe realizar con buen trato y con perspicacia. Entre las acciones que llevó adelante en ese marco están el homenaje que brindó a los 100 soldados chilenos que combatieron por Bolivia en la Guerra del Chaco  y la cena a la que invitó a los miembros de la Academia de Gastronomía de Chile (círculo en el que hay potentados empresarios), en la que la carta del menú llevaba estampada el escudo de Bolivia de 1879. 

"Uno no tiene que mostrarse arrogante, simplemente ir ampliando el círculo de amistades y de conocimientos de consulado general”, agrega.

Un vino emblemático
Antes de publicar el libro Chile-Bolivia. La Agenda inconclusa, Baptista tomó  las previsiones necesarias: envío los originales a la Cancillería boliviana, cuyas autoridades aprobaron la publicación; y no realizó una presentación pública.

"Lo distribuí gratuitamente a las Fuerzas Armadas, a los rectores, directores de periódicos, jefes de partido, pero no hice un acto público porque sabía que la Cancillería se iba a molestar y en efecto hubo una queja de Insulza y me sacaron”, cuenta. 

Es por eso que cuando sus amigos chilenos se enteraron de su salida le hicieron varios homenajes. El Centro de Estudios Chilenos, liderado por Pedro Godoy, fue una de las instancias que se sumó a las distinciones.

"Uno de los homenajes fue llevarme a un viñedo muy cerca de Santiago, del señor Bernando Becabarren, que también era simpatizante de la causa de Bolivia y ahí me entregó en presencia de varios amigos del centro de estudios chileno una caja”, comenta.

Becabarren dedicó una parte de su cosecha a un vino de variedad cabernet que se llamó Mar para Bolivia.

A ese homenaje, evoca Baptista,  asistieron al menos 60 personas. Tras la entrega de la bebida abrieron varias botellas y brindaron comiendo empanadas chilenas. 

Tiempo después, cuando el historiador  llegó a Bolivia, el dueño del viñedo le envió dos cajas más. "Se me han agotado con el tiempo”, lamenta.

Con todo, la pregunta que sale a relucir es cómo debe acercarse a un boliviano a la intelectualidad y élite chilena. “Con paciencia y con dignidad. No digo con humildad porque en Chile el que se humilla pierde”, responde Baptista.

El punto de inflexión: el 14-2 de La Haya


La decisión de la CIJ marca un antes y un después. En Chile, además de la postura "dura", se detectan líneas de pensamiento disidentes y hasta propositivas. En Bolivia, a la par de proseguir con la demanda, se propone abrir el diálogo. ¿Llegó la hora de diseñar una estrategia negociadora?

14-2 es un resultado que quedará para la posteridad. Expresa la cantidad de jueces de La Haya que votaron en favor de que esa corte se declare competente para tratar la demanda marítima, pero también marca un punto de inflexión en el proceso de la causa nacional.

No es para menos. El fallo que dictó la Corte Internacional de Justicia (CIJ), respecto de su competencia, generó revuelo en Bolivia y en Chile, países en controversia. Y es que mientras aquel histórico 24 de septiembre se desataba la algarabía de más de un boliviano por el resultado del tribunal, en el país vecino, la presidenta Michelle Bachelet -flanqueada por dirigentes políticos de su nación- declaraba que "Bolivia no ha ganado nada".

Sin embargo, los acontecimientos e incidentes posteriores a la lectura del fallo dejaron ver al menos tres líneas de pensamiento en ese país: 1) La que expresa la llamada posición "dura", afincada con gran fuerza –da la impresión- en la clase política mayoritaria, la que incluso plantea abandonar el pacto de Bogotá por su desconfianza en La Haya; 2) la de quienes cuestionan al gobierno de Bachelet por no reconocer que el fallo es una "derrota", y que habla de un alejamiento entre el Gobierno y la sociedad chilena; y 3) la línea de pensamiento que expresa que ésta es una oportunidad para negociar de cara a la proyección de futuro de ese país en la región.

Sobre la primera, Mesa en Chile mencionó lo siguiente: "No hay la menor duda, la posición chilena es dura, no parece que tenga ninguna posibilidad de cambiar en corto tiempo y en ese contexto el Gobierno boliviano tiene que ser consciente de que su oferta de diálogo -que yo respaldo- es importante y muestra nuestra voluntad pacifista y la opción de un camino alternativo. No va a ser fácil".

En referencia a la segunda se debe mencionar, por ejemplo, la postura del diputado chileno Ernesto Silva, quien en su artículo La Haya, ¿verdadero o falso?, sostuvo que "mientras el gobierno de la presidenta Bachelet siga en su dinámica de no enfrentar la realidad con la verdad, los chilenos se van a distanciar cada vez más de ella, de su gobierno y de la política en general".

La tercera línea de pensamiento se caracteriza por planteamientos como que la derrota le "cambia el eje" a Chile o que "es el momento del viraje y la política".

Los especialistas Cyntia Páez y Claudio López en el artículo Bolivia: negociemos hoy, afirmaron: "Veamos la demanda boliviana en La Haya como una oportunidad. Aprovechemos la negociación. Adelantémonos y sorprendamos a La Paz. No nos limitemos a que la Corte Internacional dicte nuestro actuar en política exterior. Seamos quienes rayen la cancha. Dejemos de ser reactivos y seamos proactivos. Sentémonos a negociar y con miras al futuro, basados en cómo queremos ser de aquí a 20, 30 o 50 años plazo".

El cambio en Bolivia

Si en Chile se ha generado ese tipo de posturas, en Bolivia otro es el matiz. Tras conocer el fallo, el presidente Evo Morales celebró la decisión de la Corte y llamó a Chile a sentarse a la mesa del diálogo, bajo la premisa de que ninguno de los dos países pierda.

"Quiero decirle al pueblo chileno que no queremos ganadores ni perdedores, sino que juntos ganemos por el beneficio de los pueblos"; "convoco a un diálogo para resolver (la demanda) en vez de que seamos juzgados por organismos internacionales", fueron algunas de las frases que expresó el Jefe de Estado, en las últimas dos semanas.

El excanciller Agustín Saavedra Weise explica que Bolivia ha manifestado dos condiciones, tras conocerse el fallo de la CIJ. La primera es que seguirá adelante con la demanda marítima; y la segunda, que también está dispuesta a negociar.

"Bolivia tiene que seguir adelante con su demanda, máxime después que la Corte se ha declarado competente. Pero esto no está reñido con una posibilidad de diálogo", asegura.

Mientras que el excanciller Javier Murillo de la Rocha afirma que "hay que seguir con la tarea informativa, la comunidad internacional; hay que estar atentos a todos los movimientos de la Corte; hay que ir pensando en una estrategia negociadora, que debe ser meditada con mucho cuidado y por lo tanto estar siempre preparados, de manera que no exista, como no ha existido hasta el momento ninguna improvisación".

¿La diplomacia, en escena?

El nuevo contexto que generó el fallo sobre la competencia de La Haya nos deja ver hoy a una Bolivia con la iniciativa política (con el llamado al diálogo). En ese marco, la diplomacia se muestra como una vía que puede dar luces al respecto para lograr resultados, a la par de ir con la demanda, según los consultados.

"No hay que olvidar que la política modifica, extingue o crea situaciones jurídicas. La política siempre es más fuerte que el derecho. Entonces, yo creo que poder volver a la vieja diplomacia, buscar mecanismos de negociación que procuren entendimientos, puede ser algo muy conveniente para las partes", sostiene Saavedra Weise.

Este excanciller agrega que "lo mejor sería tratar de sentarse a dialogar y lograr un entendimiento constructivo, en paralelo al juicio que se sigue, y quién lo dice, si el entendimiento es sólido a lo mejor las cosas priman más por el lado diplomático que por el lado jurídico. Todo es posible".

Una de las preguntas al respecto es si al final La Haya, en el mejor escenario, falla que Chile tiene la obligación de negociar con Bolivia una salida soberana ¿no será pertinente preparar una estrategia de negociación, la que incluso pueda correr desde ya, en el marco del llamado al diálogo?

Hay que tener presente que "una posible negociación y posterior solución al problema marítimo boliviano está condicionada a ciertas premisas esenciales y necesarias para poner en marcha la estrategia de aproximaciones sucesivas", explica Fernando Salazar Paredes, internacionalista y exembajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

Salazar es quien negoció la resolución del 18 de noviembre de 1983 de ese organismo internacional, que logró que incluso fuera aprobada por Chile. En el documento se exhortaba a Bolivia y Chile a que "inicien un proceso de acercamiento de los pueblos boliviano y chileno orientado a superar en especial una fórmula que haga posible dar a Bolivia una salida soberana al océano Pacífico sobre bases que consulten las recíprocas conveniencias y los derechos e intereses de las partes involucradas".

El especialista detalla al menos seis premisas necesarias para entablar un proceso de negociación hoy: 1) Un contexto bilateral favorable; 2) confianza mutua y cambio de mentalidad de las partes; 3) coincidencia de intereses de las partes; 4) restablecimiento de relaciones diplomáticas; 5) disminución de asimetrías de factores de poder; y 6) propuestas de solución concretas, realistas y viables.

Sobre el primer criterio, Salazar Paredes menciona que en este momento no existe un contexto bilateral favorable. Sin embargo, cree que "hay que crearlo" y agrega que "la excelente presentación de Carlos Mesa en Santiago puede ser un comienzo".

Este internacionalista asegura también que la descolonización debe llegar a este ámbito. "No podemos esperar que la fórmula o el planteamiento de solución venga de Chile, venga de afuera. El planteamiento tiene que originarse en nosotros. Cualquier planteamiento que venga de Chile obedecerá, como es lógico, a los intereses chilenos", explica.

Agustín Saavedra Weise, excanciller

"La política, más fuerte que el derecho"

Yo creo que diálogo y demanda no está reñida una cosa con la otra, porque los plazos de la demanda, tal como la propia Corte Internacional de Justicia lo señala, son plazos largos. La Corte se da su tiempo, da el tiempo a Chile para su contramemoria. Vienen los alegatos, dúplica, réplica, el tiempo mismo que se dé la Corte, etc. Luego vendrá el proceso mismo de negociación; habrá que ver bajo qué parámetros, bajo qué condicionamientos, bajo qué mecanismo se inicia; cuál será la voluntad política de Chile en esa época para realizarlo, si el fallo, como esperamos todos, es favorable a nosotros.

No hay que olvidar que la política modifica, extingue o crea situaciones jurídicas. La política siempre es más fuerte que el derecho. Entonces, yo creo que poder volver a la vieja diplomacia, buscar mecanismos de negociación que procuren entendimientos, puede ser algo muy conveniente para las partes. No solamente para nosotros, sino para Chile.

No sólo porque Chile nos ha hecho innumerables promesas, sino porque su propia Presidenta lo ha dicho esta semana en la setentava Asamblea General de Naciones Unidas: que Chile tiene una de las costas más extensas del mundo. Entonces, el mundo qué va a pensar de que un país que tiene una de las costas más extensas del mundo, casi 10.000 kilómetros, es incapaz de cederle a Bolivia un corredor marítimo, sobre un territorio que además Bolivia tuvo. No le está regalando.

Javier Murillo de la Rocha, excanciller

"Estamos bien encaminados"

Bolivia debe proseguir el proceso con tranquilidad y con optimismo. Tranquilidad porque se abre una etapa importante, en la que ya se comienza a tratar el tema de fondo. Una vez que se ha despejado el camino con la decisión que ha tomado la Corte Internacional de Justicia de rechazar la objeción preliminar presentada por Chile, en ese propósito de obstruir el camino y terminar con la demanda boliviana y eso se ha despejado y por lo tanto eso tiene que proseguir el trámite que corresponde.

Chile tiene hasta julio para presentar la contramemoria. Entonces, ya tiene que contestar sobre los argumentos de fondo, y luego se suceden las otras etapas que son la réplica, la dúplica, luego la fase oral del proceso, donde las partes refuerzan sus argumentos, complementan sus argumentos y a partir de ese momento ya viene una etapa bastante prolongada en la que la Corte comienza a estudiar los argumentos de fondo de ambas partes. Las posiciones de ambas partes.

Digo con serenidad porque estamos bien encaminados y con optimismo porque yo confío en la solidez de los argumentos que ha presentado Bolivia en su demanda, en sus fundamentos, confío en esa solidez y por lo que hemos visto, por la decisión única que ha tomado la Corte, confío también en la alta ponderación de los magistrados para cumplir esa misión importantísima que tienen, de contribuir a la solución de los litigios y los diferendos entre los países que los confrontan.

“La coyuntura es de los políticos; el futuro es de los estrategas”, Fernando Salazar, abogado internacionalista

 
 
La afición por las relaciones internacionales del abogado y periodista Fernando Salazar Paredes está relacionada con el hecho de que a sus 11 años salió del país y tuvo que aprender un nuevo idioma y conocer culturas diferentes. Aquella inclinación la  plasmó en una serie de escritos. ¿Un tema vital de sus reflexiones? la reintegración marítima.
 
 Este mes acaba de publicar  El mar dentro de nosotros, un libro de más de 600 páginas  que reune  ensayos, artículos y otros escritos que el autor redactó  sobre el tema marítimo.  “Son treinta y tantos años que vengo haciendo seguimiento del tema y este libro recoge todo esa pensamiento, que obviamente ha evolucionado”, dice.   
 
  Pero el aporte a la causa de este internacionalista no fue sólo plasmado en papel a través de los escritos referidos, también se expresó  en logros  como la histórica resolución de noviembre de 1983 de la Organización de los Estados Americanos, cuando se desempeñó como representante de Bolivia.  Salazar fue el primer embajador  que designó  la naciente democracia ante ese organismo, y negoció el  documento indicado,  que incluso  fue aprobado con el consenso de Chile. 
 
“Me tocó tratar de hacer un puente entre entre lo que había sido la política exterior de la dictadura con lo que debería ser la política exterior de la democracia sobre tema marítimo. Había que hacer un puente que no dañe al país como tal, pero que encamine adecuada y correctamente todos los esfuerzos que estábamos haciendo hacia el propósito común que tenemos todos los bolivianos”, expresa.
 
Una pregunta necesaria a la hora de hablar del tema mar son las razones por las que esta cuestión está en las venas de los bolivianos. El título del reciente libro de  Salazar hace referencia a una frase del filósofo  Roberto Prudencio Romecín, quien escribió que “...el mar ha dejado de estar delante de nosotros, ahora está dentro de nosotros”. 
 
 Salazar considera al respecto que “hay un aspecto que es ciertamente emocional”; y agrega que  “nosotros hemos tenido a partir de 1879 una especie de sicosis de derrota” y que por ese motivo “nos alegramos tanto cuando hay intervenciones como la de (Carlos) Mesa que nos hace salir de ese sentimiento de derrotismo que tenemos”.
 
 El autor explica que  en el “imaginario popular hay una ansia de tener acceso al mar”, un objetivo que -expresa- es necesario  alcanzar para los bolivianos.  “Nos va a complementar, además de reparar una injusticia, de ayudarnos en nuestra economía, nos va a ayudar en nuestra forma de ser que hoy por hoy tiene ese sentimiento de derrota”, agrega.
 
Sin embargo, este tema también cruzó hacia la  esfera  de la cultura política del país, lo que se expresa en un uso del tema para obtener réditos políticos.  ¿Cómo superar este mal?  “Esto requiere madurez, no solamente de las personas, sino del país. Bolivia es un país adolescente todavía, y como cualquier adolescente tiene rasgos de madurez pero también tiene rasgos de infantilismo. Estamos en camino a ser maduros. Creo que esto es un proceso que se va a dar”, asegura.
 
La decisión de La Haya -sobre declararse competente para tratar la demanda marítima-  marcó un hito positivo en torno a la  reintegración marítima que busca Bolivia. 
 
Sin embargo, Salazar sostiene que el fondo de la demanda   es la negociación con Chile. Considera, al respecto, que  es necesario pensar con mirada puesta hacia el futuro. “La coyuntura es de los políticos; el futuro es de los estrategas”, afirma. 
 
En ese marco, la interrogante inmediata es si  desde ya se debe preparar la estrategia negociadora.  “Así es, es momento. Y se puede ir a negociar paralelamente, siempre y cuando se sepa qué es lo que vamos a negociar, y que ese ‘qué’ debe tener una base de consenso en el país”, manifiesta el internacionalista. 
 
 Entre los aspectos que se debe tomar en cuenta para encarar un proceso de ese tipo, menciona, está el criterio de  encararlo con realismo político. “Hay una solución grande, pero también hay soluciones sub óptimas. Yo considero que una acumulación de sub óptimas puede dar a la larga una solución óptima”, acota.  
 
Pero este especialista sostiene  no se puede arribar a una solución de un día para otro, dado que se trata de un  proceso, más aún ahora  que no hay las “condiciones óptimas” para negociar.  “Hoy está todo enervado”, afirma Salazar,  y adiciona  que la única forma de avanzar en esa materia, hoy por hoy,  es que el presidente Evo Morales  restablezca relaciones diplomáticas con Chile y mandé un embajador. “Así los descoloca”, dice.  
 
 Este internacionalista considera que la participación de Mesa en el programa El Informante de TVN de Chile  del pasado miércoles puede ser el inicio para crear las condiciones favorables. “Lo que ha hecho Mesa hay que multiplicarlo a todo nivel en los colegios, en las escuelas, en Chile. Hay que poner una embajada y hay que ponerle todo a esa embajada. Hay que hacer lo que no esperan...  No esperaban a Mesa, y Mesa ha hecho una revolución”, sostiene.  
 
Bolivia rompió relaciones con Chile en 1978. Desde entonces, ambos estados no tienen vínculo a nivel de embajadores. ¿Será momento de cambiar esa posición?  Salazar opina lo siguiente: “La pregunta es ¿la ruptura de relaciones nos ha servido de algo? ¿Hemos avanzado? No...  Entonces, si tú quieres comerte un bife y el cuchillo está motoso, no puedes cortarlo, no puedes seguir usando, tienes que cambiar. Los instrumentos se cambian. No podemos  confundir el objetivo que estamos buscando con el instrumento”.
 
Si se da ese escenario, Salazar considera que la primera tarea que debería cumplir ese diplomático en Chile es “crear las condiciones óptimas para  negociar”. En ese sentido, el autor  evoca a Ostria Gutiérrez, quien -comenta- negoció los famosos memorándums del 50-51. “Fue el embajador en Chile, porque un embajador de Bolivia en Chile puede hacer muchas cosas”, agrega.  
 
“Aquí han confundido que la negociación diplomática se la hace públicamente,  por los medios. No. Se la hace con un trabajo de persuación permanente”, asegura.   ¿La negociación debe ser confidencial?  “Hay una máxima en política internacional: Las negociaciones son secretas, los resultados son públicos. No es al revés”.

Los mensajes del No: balance y proyección de los resultados del referendo


Desde "sopapo electoral" hasta "Estado centralizado" fueron las expresiones que pronunciaron los líderes políticos sobre los resultados del referendo autonómico. Esas palabras además expresan los extremos de las lecturas: un golpe para el Movimiento Al Socialismo o un espaldarazo a un Estado fuerte.

En términos formales no estaba en juego aquello, sino la aprobación o no de los proyectos de estatutos departamentales (también se votaron por cartas orgánicas y estatutos indígenas). En La Paz, el No obtuvo el 68%; en Cochabamba, el 62%; en Chuquisaca, el 57%; en Potosí, el 69%; y en Oruro, el 74%.  

No obstante, más allá de aquello, analistas consideran que el No envió también otros mensajes. "Puede haber varios mensajes, depende de la interpretación que se haga de ese voto", sostiene el exsenador y constitucionalista Carlos Börth.

Entre los factores que anotan los especialistas consultados que podrían haber inclinado la balanza hacia el No están: el desconocimiento por los documentos, la mezcla del debate sobre el referendo con la propuesta de reelección del presidente Evo Morales y la desconfianza de la población de occidente hacia las autonomías, y la desconfianza del electorado a la gestión del Gobierno del proceso autonómico en curso.

Sin campaña por el No

Un dato importante para analizar es que en el proceso electoral que culminó el domingo pasado las organizaciones y líderes debían habilitarse para hacer campaña a favor del Sí o del No.

Información oficial da cuenta que en todo el país, en total, se registraron 35 organizaciones para hacer campaña. La más notoria fue la del Comité Cívico de Potosí. Incluso Jhonny Llally denunció que al realizar la difusión a favor del No fue atacado supuestamente por gente afín al oficialismo.

Centralismo o "no" a la reforma

Oficialismo y oposición lanzaron esta semana sus interpretaciones sobre los resultados del referendo. El  vicepresidente Álvaro García Linera expresó la postura del Ejecutivo.

"La gente prefiere y opta por un Gobierno fuerte, por un Estado sólido en el ámbito del ejercicio de sus funciones y los gobernantes tenemos que saber aceptar, al igual que la oposición, que con el ‘no’ no ha ganado ningún partido político", expresó en conferencia.

En la oposición la lectura varía, aunque coincide con estar contra la reelección . Samuel Doria Medina, a través de Twitter, rechazó que la negativa mayoritaria del electorado exprese lo que sostiene García Linera, y más bien refirió que el resultado está relacionado con la negativa del electorado al prorroguismo. "El pueblo no es tonto. No es no a la soberbia; no a la reelección", escribió.

Doria Medina también dijo que "el triunfo del ‘no’ es un llamado del poder ciudadano para que acabe la persecución a la prensa y a la gente que opina diferente", y que "el triunfo del ‘no’ es para trabajar por una alternativa de unidad, que de las respuestas que el proyecto agotado del MAS".

Entre las repercusiones la más emblemática es la del expresidente Jorge Tuto Quiroga, jefe del Partido Demócrata Cristiano, quien afirmó que la ciudadanía le propinó "un sonoro sopapo electoral" al MAS. Y agregó sobre la postura que expresó García Linera: "Nunca he visto a alguien intentar dar vuelta olímpica después de una derrota".

El análisis de este político se centró en dos elementos: 1) El oficialismo quiere hacer creer que los estatutos son propuestas fantasma, y que no fueron redactados por asambleístas y gobernadores oficialistas; 2) se intentó plebiscitar la intención prorroguista, lanzando la propuesta de la re re re antes de esta elección.

El No y la desconfianza

¿Desconfianza hacia el Gobierno por su gestión en torno a las autonomías? Yerko Ilich, experto en descentralización, sostiene que los resultados negativos hacia los estatutos demuestran que la gente no confía en el MAS como gestor ni garante de las autonomías, dado que -considera- esos documentos "han sido elaborados desde los procedimientos políticos que sigue el partido de Gobierno".

"No es que la gente desea el centralismo, no es que la gente no ha entendido el contenido de estatuto, porque la gente no se ha sentido parte de la redacción del estatuto", explica el analista.

Agrega que se vislumbra un desacoplamiento entre gestión autonómica y los impulsos de la ciudadanía sobre esa materia. "El MAS no está leyendo el mensaje de los ciudadanos", manifiesta.

Para este especialista, los resultados pueden provocar que el proceso sea impulsado por líderes y organizaciones políticas subnacionales.

"Eso va a encaminar a que sean otros los tipos de liderazgos subnacionales y los movimientos políticos subnacionales los que podrían asumir esta responsabilidad y cubrir ese espacio procedimiental", explica el especialista.

¿Y las autonomías indígenas?

Un aspecto importante del proceso de descentralización por el que atraviesa el país es la autonomía indígena. La nueva Constitución Política del Estado establece que los tipos de autonomía que funcionarán en Bolivia son los siguientes: las autonomías departamentales, regionales, municipales e indígenas.

En el referendo pasado, en dos regiones se votó por las autonomías indígenas: Charagua y Totora Marka. En esta última el 70% rechazó el estatuto autonómico indígena; mientras que en la primera, el 53% aprobó el documento.

Börth recuerda que en carrera hacia las autonomías indígenas estaban 11 regiones, de las cuales -tras el referendo- sólo llega a consolidarse. Este investigador afirma que: "ahí el mensaje sería ha llegado la hora de replantearse el modelo estatal, de  la plurinacionalidad, y ha llegado el momento de rediscutir la concepción que late en los pueblos indígenas sobre el sistema político boliviano".

 

Carlos Börth, constitucionalista, analiza cada uno de los factores que podrían explicar el voto masivo del No.

1 Desconocimiento de los estatutos

El factor primero que se aduce podríamos decir que es el desconocimiento de la población de los estatutos, de las propuestas. Ahí el mensaje es que no se puede construir una autonomía sin participación de la población. Yo tengo mis dudas de que esto sea del todo real. Difícilmente se va a poder difundir un estatuto al punto de que toda la población o gran parte de la población conozca su texto.

No creo que eso sea posible, como no fue posible la difusión de texto de la Constitución y, sin embargo, la gente votó; o de los estatutos de Santa Cruz, Beni, Tarija, la gente no conocía, igual votó por esos estatutos.

2 Un No al prorroguismo

Otra causa que se aduce es que el referendo se mezcló con la propuesta de la re re reelección sobresaturando la coyuntura de este contenido y entonces se atribuye el voto del No a un rechazo a esa política. El mensaje ahí sería que la población está cansada de ser utilizada como un instrumento político de proyectos particulares y por eso habría rechazado.

Algo de eso probablemente haya porque si no, no se explica el triunfo del No en Oruro y Cochabamba. Podría explicarse en Potosí por el conflicto y La Paz porque ha perdido el MAS, y quizás en Chuquisaca pueden explicar por lo que sucedió con la fórmula alternativa en la Gobernación, pero nada explica en Oruro y Cochabamba. Puede ser que haya influido y el mensaje sería ése: un mensaje al prorrogismo gubernamental. Y allí la preguna es ¿Se repetirá esto en febrero en el referendo por la reforma constitucional? y ahí aparece la duda.

3 Desconfianza a las autonomías

Un tercer factor es seguramente la desconfianza en la población de occidente, de esos cinco departamentos de occidente, en torno a la autonomía; el desconocimiento de lo que implica este modelo.

No creo que la explicación del Vicepresidente sea exacta, que la población prefiere un Estado centralista. No creo que eso sea cierto, pero sí que hay desconfianza en la descentralización profunda que implica la autonomía y su desconocimiento y entonces el voto es No.

En este caso, el mensaje sería otro, sería que el occidente necesita mayor debate sobre las ventajas que le ofrece la descentralización política que implica la autonomía, antes de entrar a redactar un estatuto.

Comentarios